Políticas públicas saludables y desigualdades

El objetivo de esta reflexión es identificar, analizar y compartir los elementos claves del debate en torno a la promoción de la salud, el territorio y el rol de las políticas públicas saludables, en un cambio de paradigma que recupere la experiencia y los aprendizajes relacionados con la construcción de sociedades sostenibles y del bienestar desde una perspectiva latinoamericana.

Durante décadas los gestores de Promoción de la Salud han desempeñado un importante papel en la movilización social e intersectorial de los territorios en torno al logro de objetivos sanitarios, para el mejoramiento de los resultados en salud y bienestar de las comunidades, desarrollando experiencias de trabajo directo con las comunidades y con otros actores intersectoriales en busca de respuestas más integrales que aborden las persistentes brechas de equidad en el acceso oportuno a la atención de salud y el bienestar.

No obstante, esta trayectoria y un sólido marco conceptual, ético y político, reforzado una y otra vez por la comunidad mundial en hitos, conferencias y declaraciones que impulsan  al desarrollo de acciones de alto nivel sobre los contextos socioeconómicos y políticos como oportunidad para la salud y el bienestar de las poblaciones, prevalece como un elemento común y como uno de los principales obstáculos para el desarrollo de políticas públicas saludables,, un enfoque bio médico  asistencial basado en la respuesta a necesidades, que conciben a las personas como entes individuales sin tomar en cuenta sus contextos y como usuarios de servicios y beneficiarios-destinatarios finales de prestaciones estandarizadas, donde los sistemas de salud han priorizado, finalmente la productividad organizacional como una cadena más del mercado de bienes y servicios sin atender la perspectiva de la determinación social ni de los procesos que conducen a la salud y al bienestar (Cancino, A. Faúndez R, 2018).

De este modo, se releva la importancia de los modelos socioecológicos o multinivel como marcos conceptuales más integrales e interrelacionados entre los niveles de actuación individual hasta las políticas públicas, sumando a ello, las definiciones y ejes centrales del llamado que realiza la 10º Conferencia Global de Promoción de la Salud de en Ginebra el año 2021, donde se señala la urgencia de crear “Sociedades del Bienestar” sostenibles que están comprometidas en lograr una salud equitativa ahora y para las generaciones futuras sin traspasar los límites ecológicos. Las recomendaciones para ello han considerado aprender de los países, regiones, ciudades, comunidades y culturas, especialmente de las culturas con el fin de crear sociedades sostenibles (OMS, 2021).

En esta misma perspectiva, se propone tener en cuenta la promoción de la salud emancipadora, como una de las corriente epistemológicas latinoamericanas, que permite redefinir la salud tomando en cuenta algunas características esenciales del ser humano: el que puede ser entendido desde su dimensión biológica constituida por un cuerpo con características anatómicas que permiten determinadas capacidades y una dimensión simbólica constituida por todos aquellos símbolos inscritos en el cuerpo producto de las experiencias en su medio (incluyendo su interacción con otros seres humanos). Esta dimensión simbólica es la que hace posible que los seres humanos tengan conciencia de sí mismo y de su mundo, es la que le permite nombrar las cosas que perciben sus sentidos y otorgarle un significado, es la que permite, entre muchas otras cosas, acumular experiencias y usarlas para entender el presente e imaginar el futuro. De este modo, la promoción de la salud emancipadora le otorga especial importancia a la posibilidad de imaginar escenarios diferentes a los que vivimos, el logro de un bienestar, la satisfacción de una necesidad o la solución a un problema. Para realizar esto el ser humano hace uso de un conjunto de capacidades que le permiten identificar y lograr sus aspiraciones, desarrollando así proyectos de vida saludables, individuales y colectivos, en la medida que ejerce sus capacidades para ver ese futuro realizado. En concordancia con el espíritu de Ottawa, desde esta perspectiva, la salud no es una meta sino un recurso para el ser humano. No es un estado que se cumple o no sino el grado de ejercicio de las capacidades humanas en un momento determinado de la vida de un sujeto individual o colectivo. Las capacidades humanas que propone desarrollar el enfoque emancipador de la promoción de la salud son la del razonamiento (sapiens), de imaginar (ludens), de motivarse o apasionarse (erótica), de trabajar (faber) y de tomar decisiones (política)(García, D. 2016).     

En base a esta línea argumental, se postula y sostiene que la promoción de la salud para lograr ser una prioridad en los procesos de diseño,  implementación y evaluación de políticas públicas debe desarrollar un modelo social anclado en la participación de los actores como sujetos de cambio de los espacios cotidianos donde acontece la vida, las decisiones políticas, la expresión cultural y las relaciones de complementariedad con la naturaleza y la economía, relevando la capacidad de las personas y comunidades de mirar el pasado, gobernar su presente y construir futuros saludables.

En consideración a estas bases teóricas y políticas, se considera de gran relevancia la conformación de la Red Latinoamericana y Caribeña de Gestores de Promoción de la Salud “Hacia la salud en todas las políticas y la equidad en Salud” el año 2015 en Lima - Perú, la cual se compromete a generar conocimiento y acción en promoción de la salud, así como a difundir el derecho a la salud como un imperativo social en el logro de sociedades más justas, inclusivas y cohesionadas en los países. Junto a ello, los países allí reunidos declaran que se reconoce el rol protagónico de la territorialidad y de los gobiernos locales como espacios e instancias claves para avanzar en la promoción de la salud, desde un enfoque de equidad y desarrollo humano sostenible[1]

Estos énfasis y desafíos, más vigentes aun considerando los ejes centrales de la 10º Conferencia Mundial de Promoción de la Salud de Ginebra del año 2021, encuentran sustento y correspondencia en las raíces de las culturas ancestrales – originarias de la Región de las Américas, como lo es la perspectiva del “vivir bien o el sumaj kamaña o el sumaj kausay o ñandereqo o kume mongen” como eje de la acción política, puesto que, desde esta concepción, se convoca a centrar los esfuerzos presentes y futuros en la sustentabilidad, la solidaridad, la soberanía, el respeto por la naturaleza, la autodeterminación y la dignidad de los pueblos, con una lectura permanente de la dinámica del territorio como ejes de la transformación hacia la Promoción de la Salud en favor de la equidad y de la vida digna.  De allí surgen algunos elementos clave para promover una salud que construya modos alternos de producir y reproducir la vida en comunidad y en sociedad, generando sus propios mecanismos y herramientas de medición, valoración, monitoreo, seguimiento y evaluación de procesos y de resultados las políticas públicas (Acosta, A. 2010).

Una nueva perspectiva de Promoción de la Salud vinculada al desarrollo de las personas en constante relación con sus comunidades y ecosistemas, en contextos territoriales diversos y con visión latinoamericana o de aquella región del planeta, donde la acción local de promoción de la salud encuentra sus símbolos culturales y referencias históricas más significativas que le otorgan su identidad particular y ancestral, implica superar el carácter instrumental y biomédico  que, por décadas, ha dominado el campo de las decisiones sobre promoción de la salud, relevando en su lugar el esfuerzo colectivo por llevar la salud y la vida humana y no humana a un plano de dignidad y sostenibilidad, en los diversos escenarios donde ésta acontece, se realiza, se manifiesta y se construye en un único, original y particular espacio del tiempo.

De esta manera la promoción de la salud puede contribuir significativamente al desarrollo de un nuevo paradigma civilizatorio, actualizando y fortaleciendo las concepciones y prácticas que valoran la vida comunitaria y recuperan las dinámicas de solidaridad, equidad, complementariedad, reciprocidad y la distribución equitativa de los recursos naturales, promoviendo con las personas, grupos y comunidades la búsqueda de un conocimiento holístico como un necesario y urgente marco interpretativo de la vida humana unida indisolublemente a los otros elementos que hacen posible “toda la vida” en el planeta. 

Bibliografía

(1) Cancino, A. Faundez, R. (2018). Factores dinamizadores para la participación ciudadana en Políticas de Salud. Cuadernos médico sociales. Hacia una nueva salud pública. Vol. 58 Nº3, pag. 103. Septiembre 2018. Disponible en: https://cuadernosms.cl/index.php/cms/article/view/310

(2) Organización Mundial de la Salud (2021). 10º Conferencia mundial de Promoción de la Salud señala un camino para crear las sociedades del bienestar. Ginebra. Suiza. Disponible en: https://www.who.int/es/news/item/15-12-2021-10th-global-conference-on-health-promotion-charters-a-path-for-creating-well-being-societies

(3) García, D. (2016). Introducción al enfoque emancipador de promoción de la salud. Academia de promoción de la salud. Universidad de Mar del Plata. Disponible en:  https://www.studocu.com/es-ar/document/universidad-nacional-de-mar-del-plata/promocion-de-la-salud-critica-y-educacion-de-la-salud/cardenas-introduccion-al-enfoque-enmancipador-de-ps/69637211

(4) Acosta, A. (2010). El buen vivir, la utopía por (re) construir. En J. Sempiere, A. Acosta, S. Abdallah, M. Ortí, Enfoques sobre bienestar y buen vivir (págs. 11-28). Madrid: CIP-Ecosocial.


[1] La Red Latinoamericana y del Caribe de Gestores de Promoción de la Salud se constituyó en Lima en diciembre del año 2015, siendo los impulsores de esta iniciativa regional los ministerios de Salud de Perú y Chile con el respaldo técnico de OPS/OMS. Esta es una instancia de cooperación, intercambio, incidencia y ayuda recíproca, entre los gestores de Promoción de la salud de los países miembros. Es integrada por los Ministerios de Salud de Perú, Chile, Cuba, Paraguay, Colombia, Ecuador, México, Colombia e instituciones afines a la salud pública de Brasil, Venezuela y Argentina.

Anselmo Cancino Sepúlveda

Organización Panamericana de la Salud (OPS)

¿Cómo citar este artículo?

Cancino Sepúlveda, A. Políticas públicas saludables y desigualdades. Bepsalut [Internet]. abril 202429. [Consultado el _____].
Disponible en: https://bepsalut.com/es/article/politicas-publicas-saludables-y-desigualdades/
Fecha de publicación

abril 2024

Autor/a

Anselmo Cancino Sepúlveda

Tiempo de lectura

7 minuts

Etiquetas

, ,

Compártelo:
Print Friendly, PDF & Email
Descarga en PDF

Artículos que también te pueden interesar

Recibe el boletín en tu bandeja de entrada
Quiero suscribirme